En la primera década del siglo XX, el enfoque asociacionista-elementalista estaba condenado a desaparecer. La psicología del siglo XIX se había comprometido con el análisis de los contenidos de la experiencia consciente siguiendo el ejemplo de la física, la química y la fisiología. Este clima epistemológico positivista del siglo XIX enmarcó la constitución de la Psicología como ciencia independiente.
Max Wertheimer es considerado como el principal fundador de la Escuela de la Gestalt, pero realiza su tarea estrechamente asociado con sus colegas Wolfgang Köhler y Kurt Koffka.

 

Las ideas claves de la Gestalt lograron constituir una nueva manera de pensar e investigar los fenómenos psicológicos.  Al realizar los experimentos, ignoran la regla fundamental de los primeros psicológicos experimentales: el estudio de los hechos locales más simples y la eliminación de todos los ingredientes y perturbaciones secundarias que pudieran enturbiar la naturaleza simple de esos elementos.  Se trata de examinar con toda imparcialidad situaciones perceptivas e intentar encontrar en ellas aquellos hechos que se aparecen como más importantes, explicar su naturaleza, si es posible compararla con la naturaleza de otros hechos de interés y ver si de esta forma podemos deducir reglas generales que sean válidas para muchos fenómenos.

Un ejemplo de estas demostraciones es el del fenómeno llamado “estroboscópico” o “movimiento aparente”.

Este fenómeno fue tomado por los psicólogos de la escuela de Wundt como una “ilusión”, como un juicio erróneo del observador y nunca fue considerado un hecho perceptivo.  Para los gestálticos, el movimiento aparente es un hecho perceptivo tan real como el llamado movimiento “real”.  De esta manera se comprende que no es la asociación de hechos locales independientes lo que permite explicar esta experiencia perceptiva, sino, de la interacción dinámica de estímulos locales bajo ciertas condiciones temporales y espaciales.

De manera sintética podemos decir que la postura de la Gestalt se basa en que el todo es más que la suma de las partes, que dentro de los conjuntos o totalidades operan interacciones dinámicas y no copias fieles del estímulo físico, por lo que trascienden la suma de los elementos particulares que los componen.

La experiencia psicológica lleva consigo una cualidad de totalidad que no puede encontrarse en sus partes constitutivas cuando son aisladas. Lo que posee la totalidad jamás puede ser representado por una sucesión o agregación de elementos que componen esa totalidad.  Se impone la inclusión, la coexistencia y no la agregación sucesiva de elementos. La totalidad se capta una sola vez, porque todo se da junto y de manera inmediata.  Nunca la cualidad total puede ser efecto de una generalización a partir de casos.  El todo es el punto de partida de la experiencia psicológica y jamás el de llegada.

Una misma sensación o elemento local, puede cobrar distinto significado según la totalidad a la que pertenezca.  Por ejemplo, un sabor, un aroma, un gusto, son estructurados a partir de la conducta en la que están incluidas y no a la inversa.

Desde la perspectiva de la Gestalt, toda producción de conducta, todo proceso psicológico implicado es una totalidad organizada y con significado, ya que lleva consigo una cualidad estructural que no puede reducirse a las partes que la componen.  Este propósito de estudiar la experiencia consiente como totalidad organizada y significativa, se constituye en objeto de sus estudios sistemáticos: percibir una situación, imaginarla, resolver un problema, producir una solución, sólo se pueden comprender como fenómenos conductuales si entendemos a la conducta como “molar”, como totalidad organizada.  Este punto de vista se opone al molecular adoptado por las psicologías elementalistas asociacionistas.

Cualquier experiencia psicológica, por ejemplo, la perceptiva, es producto de autodistribuciones dinámicas de fuerzas que se despliegan en el campo experiencial actual y nunca están exclusivamente determinadas por las experiencias pasadas.  Si la explicación de base empirista fuese correcta, en el campo perceptivo sólo se distinguirían entidades conocidas y en realidad, las cosas no suceden así, los conocimientos que tenemos de los objetos no son los responsables de su existencia como totalidades significativas.

Una hipótesis determinante para la comprensión de los fenómenos estudiados por la Gestalt es la del isomorfismo.  La Gestalt propone una concepción del sistema nervioso entendido como un todo dinámico, funcionalmente flexible y no suma de zonas cerebrales.  Las leyes de funcionamiento cerebral serían, entonces, análogas a las que rigen la organización del campo perceptual.  Proponen la existencia de procesos corticales que operarían de manera similar a campos de energía electromagnética como la que se genera alrededor de un imán.  Tal campo es como un continuo y todo lo que afecta a una parte de él, afectaría a la totalidad en cierta medida.  Mediante el isomorfismo se establece que no existe una relación punto por punto entre el estímulo externo y la imagen mental de ese estímulo, resultando por tanto que la forma perceptiva es una representación del mundo físico y no su copia fotográfica, es un equilibrio logrado, siempre instantáneo y cualquier cambio en el campo estimular produce un cambio tanto en la forma psicológicamente percibida, como en los campos corticales, siempre implicados.

Los psicólogos de la Gestalt enuncian además del isomorfismo, otros principios o leyes que lo complementan:

  • Ley de la pregnancia o de la buena forma: expresa que la percepción siempre adopta la mejor forma posible, coordinando la totalidad de los factores que coexisten en el campo perceptivo en un momento determinado.

  • Ley de cierre o inclusión: se refiere a nuestra tendencia a percibir formas completas, aun partiendo de datos perceptuales incompletos.
  • Ley de la proximidad: aquello que está próximo en tiempo y espacio en nuestro campo perceptual tiende a agruparse significativamente.
  • Ley de figura-fondo: la organización de la percepción se da siempre en función de un recorte que define una figura sobre un fondo.
  • Ley de la semejanza: lo similar en tamaño, color, peso o forma tiende a ser percibido como un conjunto o totalidad.

Los gestaltistas por un lado se refieren al campo psicofísico para representar la visión que el perceptor tiene de la realidad, y por otro la situación física, para referir al mundo físico.

El campo psicofísico es siempre la experiencia actual y donde se producen los cambios en la experiencia perceptiva, los cambios en su totalidad u organización.  El concepto de campo está vinculado a otros términos como: distribución de fuerzas, condiciones de equilibrio, interacción entre partes, vectores, valencias, etc.; todos son instrumentos conceptuales provenientes de complejas formalizaciones de la física que fueron utilizados con el propósito de poder explicar que el resultado fenoménico de la experiencia no depende de un modelo mecánico, sino de un modelo dinámico.  Les fue posible traducir en términos dinámicos lo que hasta ese momento se describía sólo en términos mecánicos.

En resumen, las características centrales de la Gestalt son:

  • Adoptan un enfoque estructuralista, estudiando la experiencia consciente como totalidad organizada y significativa, contraponiéndose de esta manera a cualquier enfoque elementalista y asociacionista.
  • Comprenden cualquier forma de expresión conductual, entre ellas la experiencia consciente en el acto de percibir, como una producción dinámica, en oposición a una producción mecanicista y estática del fenómeno.
  • El campo dinámico es siempre actual, se pueden describir las condiciones de producción y estructuración del mismo, la totalidad que en él se expresa; pero no se interesan por la medición y cuantificación de los fenómenos.
  • La experiencia anterior no cumple papel relevante en la constitución del campo dinámico actual, acentuando de esta manera su inclinación antiempirista, sin adoptar por ello un enfoque innatista.
  • Metodológicamente combinan observación y experimentación.  La observación es denominada fenomenológica, esto significa que la realización de las descripciones de la experiencia directa se realiza de la manera más natural y plena como sea posible contraponiéndose así a la fragmentación de la experiencia y al experimentalismo de las posturas positivistas.  No consideran necesario reiterar las experiencias para obtener las evidencias que quieren mostrar, en tal sentido se basan en los denominados “experimentos cruciales”.
About these ads